Estufas: por qué la limpieza es una cuestión de seguridad doméstica

¿Sabías que una estufa sucia puede aumentar el consumo de gas y comprometer tu salud?
Con pequeños cambios en la rutina, es posible mantenerla impecable y funcionando como nueva.
Una estufa limpia no solo refleja el cuidado del hogar, también protege la salud y da tranquilidad. Para muchas personas, sin embargo, limpiarla se vuelve una tarea abrumadora, postergada entre la rutina diaria, los derrames inevitables y la grasa acumulada.
Expertos en el cuidado del hogar advierten que más allá de lo estético, una limpieza adecuada es clave para la seguridad, la eficiencia y la durabilidad de este electrodoméstico esencial.
En ese contexto, la multinacional mexicana Mabe comparte tres hábitos prácticos que no solo facilitan el aseo de la estufa, sino que ayudan a conservarla en óptimas condiciones por más tiempo.
Prevenir es la clave.
Prevenir, el primer paso para evitar esfuerzos innecesarios. Cocinar a fuego bajo o medio, tapar los recipientes y no sobrecargar las ollas o sartenes ayuda a reducir salpicaduras y accidentes.
“La prevención no solo ahorra tiempo, sino que evita que la grasa se incruste en quemadores y superficies”, explican los especialistas.
Jabón neutro funciona mejor.
¿Jabón neutro o trucos virales?
Aunque en redes sociales son populares los remedios caseros como el vinagre o el bicarbonato, los estudios cuestionan su efectividad real.
De acuerdo con una investigación publicada en el Journal of Applied Microbiology, el vinagre puede reducir ciertos microorganismos, pero no elimina bacterias patógenas de forma eficaz. El bicarbonato, en tanto, actúa como abrasivo suave, pero no desinfecta.
En contraste, el jabón neutro se mantiene como una opción confiable para el aseo diario.
“Actúa descomponiendo la grasa y eliminando microorganismos sin dejar residuos nocivos” detallan los especialistas.
Rutina que da resultados.
Una rutina semanal para la superficie y los quemadores contribuye a un mejor rendimiento del equipo. Asimismo, revisar filtros y rejillas una vez al mes ayuda a mantener la eficiencia energética. Cuando los quemadores están obstruidos, el gas no circula correctamente, lo que afecta la cocción y aumenta el consumo.
Además de los hábitos mencionados, contar con una estufa diseñada para facilitar su limpieza también marca la diferencia.
Angélica Acevedo, gerente de producto cocinado de Mabe para la región andina, explica:
“Contar con un electrodoméstico de fácil limpieza es clave en la rutina del hogar. Por eso, recubrimientos como TEON facilitan el cuidado de las estufas al proteger las cubiertas de acero inoxidable contra el amarillamiento por el calor y hacer más sencillo el aseo diario”.
La experta también recomienda evitar productos con químicos agresivos:
“Para conservarlo en óptimas condiciones, recomendamos usar desengrasantes suaves sin soda cáustica, limpiar cuando la superficie esté fría y secar bien parrillas y perillas antes de colocarlas nuevamente. Así, las estufas se mantienen como nuevas por más tiempo”..
Mantener la estufa limpia no tiene por qué ser una carga. Con pasos simples como prevenir derrames, limpiar a tiempo, usar productos adecuados y mantener una rutina, se puede transformar esta tarea en un hábito efectivo que protege el corazón de la cocina y cuida de toda la familia.
|
|
| Recomendados | ||
| Debes saber esto | ||










