¿Su empresa está preparada para perder hoy todos sus datos?

Un ataque digital puede detener una operación en segundos, pero la recuperación puede tardar meses.
La protección de datos dejó de ser técnica: hoy define la continuidad de los negocios.
La angustia de perder información crítica, la presión por reanudar operaciones y el impacto en la confianza de clientes y socios se han convertido en una realidad cada vez más frecuente para las organizaciones.
En un entorno digital marcado por amenazas constantes, la protección de datos se consolida como un factor determinante para la supervivencia y estabilidad de los negocios.
En el marco del Día Mundial de la Protección de Datos, el debate sobre privacidad y seguridad de la información cobra mayor relevancia, especialmente para las empresas que hoy dependen de los datos no solo para operar, sino también para competir y crecer en mercados cada vez más digitalizados y expuestos al riesgo.
Riesgo cibernético persistente.
La evolución de los ciberataques ha puesto a prueba la capacidad de las organizaciones para resguardar su información crítica. De acuerdo con el Informe de Tendencias de Ransomware 2025 de Veeam, el 69% de las organizaciones a nivel global sufrió al menos un ataque de ransomware durante el último año, lo que confirma que el riesgo cibernético es estructural y persistente.
Más allá de la recurrencia de los ataques, uno de los mayores desafíos es la capacidad de recuperación tras un incidente. Informes del FBI Internet Crime Report señalan que el costo total asociado a crímenes en línea, incluidos los daños por ransomware, superó los 16.000 millones de dólares.
Además, las pérdidas reportadas han aumentado de forma constante en años recientes, reflejando la dificultad para remediar y restaurar completamente los sistemas afectados.
Impacto en la dirección.
Este escenario ha provocado que los incidentes de seguridad dejen de ser un asunto exclusivo de los departamentos de tecnología. La protección de datos se posiciona hoy como una prioridad estratégica para la alta dirección, al impactar directamente en la continuidad operativa, la toma de decisiones y la estabilidad del negocio.
Javier Castrillón, Territory Sales Manager de Veeam para Latinoamérica, asegura:
“La protección de datos dejó de ser un tema exclusivo de los equipos de tecnología. Hoy es una conversación que debe darse a nivel directivo, porque de ella depende la continuidad del negocio, la confianza de los clientes y la reputación corporativa”.
Hacia una estrategia proactiva.
El informe también subraya la necesidad de un cambio de enfoque en las organizaciones: pasar de una respuesta reactiva a una estrategia proactiva de protección de datos. Esto implica prácticas como la verificación constante de respaldos, el uso de repositorios inmutables y una mayor coordinación entre los equipos de tecnología y seguridad, un aspecto en el que el 52% de las organizaciones reconoce que aún existen brechas importantes.
En este contexto, la protección de datos se consolida como un habilitador clave para la gestión del riesgo empresarial y la continuidad del negocio.
En el Día Mundial de la Protección de Datos, el mensaje central es claro: las organizaciones que tratan la información como un activo estratégico, y no solo como un recurso técnico, están mejor preparadas para enfrentar incidentes, recuperarse con rapidez y sostener su crecimiento en un entorno digital cada vez más incierto durante 2026.
|
|
| Recomendados | ||
| Debes saber esto | ||










