Colombia refuerza defensa contra drones de ataque

¿Puede la tecnología que hoy impulsa sectores productivos convertirse también en una de las principales amenazas a la seguridad nacional?
Colombia enfrenta una escalada de ataques con drones mientras prepara una respuesta tecnológica de gran escala.
En Colombia, la rutina de seguridad se está viendo alterada por un fenómeno que ya dejó de ser eventual: los drones están siendo usados como herramientas de ataque en distintos puntos del país, generando un nuevo escenario de riesgo para la población civil, la fuerza pública y la infraestructura crítica.
Más de 300 ataques con drones en el último año no representan una señal aislada, sino una realidad compleja que ha obligado al gobierno nacional a diseñar una estrategia de defensa denominada “Escudo Nacional Antidrones”, con una inversión de $6.3 billones, orientada a fortalecer la protección del espacio aéreo frente al uso criminal de esta tecnología.
Uso de drones.
El crecimiento del uso de drones en el país ha sido acelerado y diverso. Actualmente se emplean en sectores como seguridad, vigilancia, agricultura, infraestructura energética y producción audiovisual.
Estas aeronaves no tripuladas han sido aprovechadas por actores ilegales para actividades terroristas y otras acciones ilícitas, incrementando los riesgos en zonas estratégicas.
De acuerdo con reportes y análisis de seguridad, el uso de drones ofensivos por parte de grupos armados ha evolucionado hacia capacidades más sofisticadas.
En ese contexto, Magnus Wallmark, alto directivo de Fortem Technologies, afirmó: “La amenaza de drones no es el futuro, es el presente en Colombia y el mundo”.

Cifras preocupantes.
Las cifras refuerzan la preocupación regional. En 2025 se registraron más de 396 ataques con drones en Colombia, un aumento significativo frente a años anteriores, según reportes del Ejército Nacional, la Fiscalía y medios de comunicación.
Aproximadamente el 60% de estos hechos se concentró en el suroccidente del país, especialmente en Cauca y Valle del Cauca, con ataques dirigidos principalmente contra la fuerza pública.
A nivel global, en el conflicto entre Rusia y Ucrania se han documentado más de 10.000 ataques con drones en un solo año, mientras que en Medio Oriente su uso ha crecido más de 400% en la última década, según análisis de seguridad internacional.
Estas cifras muestran cómo los drones han pasado de ser herramientas tácticas a convertirse en recursos de alto impacto y bajo costo, lo que exige medidas de fondo para detectar amenazas, identificar riesgos en tiempo real y neutralizar ataques de forma controlada.
Respuesta tecnológica nacional.

En respuesta a este escenario, Guillermo Sandoval, CEO de BANSAT, informó que se consolidó una alianza estratégica con Fortem Technologies para implementar infraestructura tecnológica orientada a la protección del espacio aéreo en el país.
La iniciativa integra sistemas avanzados de detección y mitigación, conectividad satelital de alta disponibilidad y experiencia operativa en territorio nacional.
Sandoval también señaló avances regulatorios con medidas como el registro obligatorio de drones, la certificación de operadores y restricciones en zonas sensibles.
Asimismo, indicó:
“El país ha avanzado con una regulación más estricta exigiendo: Registro obligatorio de drones. Certificación de operadores. Restricciones en zonas sensibles. Adicionalmente, se han intensificado controles a la importación de estos equipos para mejorar su trazabilidad, lo que permite avanzar por un mejor camino”.
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