Problemas de datos frenan los proyectos de IA en el 95% de las empresas

Un estudio de Veeam reveló que el 95% de las organizaciones enfrenta dificultades relacionadas con los datos que están ralentizando sus iniciativas de inteligencia artificial, pese al crecimiento acelerado de la adopción de esta tecnología.

 


Las empresas están acelerando sus inversiones en inteligencia artificial, pero muchas aún carecen de los controles necesarios para garantizar que estos sistemas operen de forma segura y confiable.

Según una investigación de Veeam, los desafíos relacionados con los datos ya están ralentizando los proyectos de IA en el 95% de las organizaciones.


La inteligencia artificial se está incorporando rápidamente a los procesos empresariales, pero la preparación de las organizaciones para gestionarla de forma segura parece avanzar a un ritmo mucho más lento.

Así lo concluye el informe Data and AI Trust Gap, elaborado por Veeam, que identifica una creciente brecha entre la adopción de herramientas de IA y la capacidad de las empresas para supervisar, gobernar y controlar los riesgos asociados a estas tecnologías.

De acuerdo con el estudio, el 88% de las organizaciones ya utiliza o está probando agentes de inteligencia artificial, mientras que apenas el 7% puede considerarse realmente preparado para operar con IA de forma segura y controlada.

La investigación se basó en una encuesta realizada a 600 altos ejecutivos de sectores como servicios financieros, salud, manufactura, comercio minorista y tecnología.

El problema ya no es adoptar IA.

Uno de los hallazgos centrales del informe es que la mayoría de las organizaciones ha superado la etapa de experimentación y se encuentra en procesos activos de implementación.

Sin embargo, la preparación operativa, la gobernanza de datos y los mecanismos de control no avanzan con la misma velocidad.

De hecho, el 95% de las organizaciones consultadas afirma que los problemas relacionados con los datos ya están ralentizando sus iniciativas de inteligencia artificial.

Según Anand Eswaran, CEO de Veeam:

“La mayoría de las organizaciones no tienen un problema de adopción de la IA, sino un problema de confianza en la IA”.

Según el directivo, el reto para las empresas ya no consiste únicamente en incorporar inteligencia artificial, sino en garantizar que los datos utilizados por estos sistemas sean seguros, verificables, estén bajo control y puedan recuperarse en caso de incidentes.

Una brecha entre percepción y realidad.

El informe también identifica diferencias importantes entre la visión de la alta dirección y la percepción de los equipos responsables de ejecutar los proyectos tecnológicos.

Mientras el 65% de los directores generales considera que su organización dispone de capacidades completas para la inteligencia artificial, solo el 48% de los responsables técnicos comparte esa evaluación.

Asimismo, el 52% de los CEO cree liderar activamente la gestión de datos, una percepción que no coincide plenamente con la visión de responsables de tecnología y seguridad de la información.

Cuando la IA falla.

La investigación advierte que los riesgos asociados a la inteligencia artificial no necesariamente se manifestarán como interrupciones tradicionales de sistemas.

A medida que los agentes de IA adquieren mayor autonomía, los errores pueden originarse en los datos utilizados, las decisiones tomadas o las acciones ejecutadas por estos sistemas.

Según el estudio:

Solo el 29% de las organizaciones puede identificar rápidamente a qué sistemas accedió una IA.

Apenas el 25% puede determinar qué acciones ejecutó.

Solo el 24% puede establecer en qué decisiones influyó.

Apenas el 22% puede identificar con precisión qué datos utilizó.

Además, únicamente el 40% de los líderes empresariales afirma sentirse muy seguro de poder aislar y revertir con precisión un fallo provocado por sistemas de IA autónomos.

El crecimiento de la IA en la sombra.

Otro de los fenómenos identificados es el aumento del uso no autorizado de herramientas de inteligencia artificial dentro de las organizaciones.

El 95% de las empresas reconoce que existe algún nivel de uso informal o no autorizado de IA por parte de sus colaboradores, mientras que el 93% considera esta situación un riesgo relevante.

Sin embargo, solo el 25% ofrece alternativas corporativas autorizadas para utilizar estas herramientas.

La confianza como ventaja competitiva.

El estudio concluye que las organizaciones que logran establecer mecanismos claros de gobernanza, control y resiliencia de datos obtienen mejores resultados en sus iniciativas de inteligencia artificial.

Entre las empresas clasificadas como plenamente preparadas para IA, el 97% reporta beneficios empresariales medibles derivados de sus inversiones en datos e inteligencia artificial, frente al 48% observado en el promedio general de las organizaciones analizadas.

Según Veeam, la siguiente etapa de adopción de la inteligencia artificial estará menos relacionada con la experimentación tecnológica y más con la capacidad de las organizaciones para construir confianza, trazabilidad y control sobre los datos que alimentan estos sistemas.


Compartir:
Los más leídos

Logo del podcast Entrevistas Exclusivas




RT

Información especializada de Tecnología, Innovación, Ciencia e Investigación global.