Racks de IA superan 100 kW y ponen a prueba el enfriamiento

Las Fábricas de IA, basadas en GPU de alto desempeño, demandan nuevas estrategias de gestión energética y térmica para sostener cargas de trabajo cada vez más intensivas.

 


Los racks destinados a inteligencia artificial ya superan los 100 kW de densidad, un nivel que pone a prueba los sistemas convencionales de enfriamiento.

La expansión de las cargas de trabajo de IA está impulsando la adopción de refrigeración líquida y nuevas estrategias térmicas en los centros de datos.


Los racks destinados a nuevas aplicaciones de inteligencia artificial están alcanzando densidades superiores a los 100 kW, frente a los niveles de entre 5 y 15 kW habituales hace pocos años, según un artículo de Data Centers (2026).

El aumento de la capacidad de procesamiento también está elevando la generación de calor dentro de los centros de datos y poniendo a prueba los sistemas convencionales de enfriamiento.

La expansión de las cargas de trabajo de IA está impulsando la adopción de refrigeración líquida para responder a las mayores exigencias térmicas de estas instalaciones.

A diferencia de los sistemas basados exclusivamente en aire, esta tecnología permite extraer el calor de manera más eficiente y directamente desde componentes como las GPU utilizadas en aplicaciones de inteligencia artificial.

Las Fábricas de IA elevan las exigencias térmicas.

El cambio coincide con el surgimiento de las llamadas Fábricas de IA (AI Factories), infraestructuras diseñadas para entrenar, implementar y operar modelos avanzados de inteligencia artificial a gran escala.

Muchas utilizan plataformas basadas en GPU de alto desempeño, como las desarrolladas por NVIDIA, que demandan mayores capacidades energéticas y térmicas que los entornos tradicionales.

“Las cargas de trabajo asociadas a inteligencia artificial están llevando la densidad de potencia por rack a niveles que superan ampliamente las capacidades de los sistemas tradicionales de enfriamiento. La refrigeración líquida permite una remoción de calor más eficiente y directa, garantizando el desempeño, la confiabilidad y la continuidad operativa de los centros de datos”, señala Paula Pinto, Líder de Cooling para Suramérica en Schneider Electric.

El aumento de la densidad computacional está convirtiendo la gestión térmica en un factor estratégico para mantener la eficiencia energética, la disponibilidad y la sostenibilidad de la infraestructura digital, además de evitar restricciones operativas derivadas del exceso de calor.

Los centros de datos avanzan hacia sistemas híbridos.

Los análisis de la industria citados en el material anticipan que los centros de datos del futuro combinarán refrigeración por aire y tecnologías líquidas para responder a entornos de mayor densidad computacional y aprovechar las características de ambos sistemas.

“Los centros de datos del futuro serán híbridos, combinando air cooling y liquid cooling para soportar aplicaciones de IA cada vez más exigentes. El desafío estará en equilibrar eficiencia energética, capacidad de procesamiento y sostenibilidad, manteniendo la resiliencia operativa que requieren las organizaciones”, afirma Pinto.

Para Colombia y Latinoamérica, la transformación plantea una oportunidad para modernizar la infraestructura tecnológica y adoptar tecnologías más eficientes para gestionar energía y temperatura.

Estos cambios permitirían responder a las crecientes necesidades de procesamiento, habilitar el desarrollo de nuevas Fábricas de IA y atraer nuevas inversiones en centros de datos de alta densidad.


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