La computación cuántica alcanzaría aplicaciones prácticas en 2025, con avances impulsados por líderes como Google, IBM y centros de investigación como el MIT.
Por tercer año consecutivo, Liberty Networks celebró el evento Links 2025, reafirmando su papel como referente en conectividad empresarial en América Latina y el Caribe. Esta edición reunió a expertos en tecnologías emergentes, entre ellos el reconocido especialista en computación cuánticaMark Jackson, quien analizó el impacto presente y futuro de esta tecnología disruptiva.
Durante su presentación, Jackson desglosó claramente qué es la computación cuántica, destacando que esta tecnología revolucionaria utiliza principios fundamentales de la física cuántica, tales como la superposición y el entrelazamiento.
Estos principios permiten que los computadores cuánticos aborden y resuelvan problemas sumamente complejos que son considerados imposibles para los computadores tradicionales debido a las limitaciones inherentes de la computación clásica.
Afirma Jackson que:
“La computación cuántica no es solo una computadora más rápida; es una computadora completamente diferente que puede resolver problemas absolutamente imposibles de abordar con la tecnología actual”.
Además, enfatizó que el campo de la computación cuántica está experimentando actualmente una fase acelerada de desarrollo, con aplicaciones reales que podrían comenzar a ser implementadas a lo largo de este mismo año, generando soluciones inmediatas a desafíos críticos en diversas industrias.
En cuanto a su impacto tangible, Jackson mencionó que instituciones líderes a nivel mundial como Google, IBM y Microsoft, junto con centros de investigación de prestigio como el MIT, ya están utilizando computadoras cuánticas para realizar experimentos aplicados.
Estas organizaciones han demostrado que un computador cuántico puede superar en tareas específicas a los supercomputadores más avanzados del mundo.
Por ejemplo, en 2019, Google anunció haber alcanzado la «supremacía cuántica» al resolver en 200 segundos un problema que a un supercomputador clásico le tomaría aproximadamente 10,000 años (NYTimes, 2024).
Jackson también destacó que algunas instituciones financieras ya cuentan con equipos dedicados exclusivamente a la computación cuántica, explorando aplicaciones como la optimización de inversiones y la gestión de riesgos, aprovechando la velocidad y capacidad analítica exponencial de los computadores cuánticos.
Adopción en América Latina.
En América Latina, países como Brasil y México están dando los primeros pasos hacia la adopción de la computación cuántica, iniciando proyectos y colaboraciones para explorar esta tecnología disruptiva, lo que pone a la región en una trayectoria prometedora.
Jackson enumeró los múltiples beneficios potenciales que la computación cuántica podría traer a la humanidad, destacando su capacidad para revolucionar sectores claves como la química molecular, facilitando la creación de medicamentos personalizados, la optimización financiera con mayor precisión y velocidad en los mercados, mejoras en ciberseguridad mediante sistemas prácticamente invulnerables y avances significativos en inteligencia artificial.
Jackson considera que:
“Realmente no existe ninguna industria que no vaya a verse impactada por la computación cuántica”.
También enfatizó el poder de esta tecnología para resolver problemas logísticos complejos en segundos, que normalmente requerirían años de procesamiento en sistemas tradicionales.
Retos técnicos y proyecciones.
En términos de rendimiento, Jackson explicó que un computador cuántico puede procesar información de manera exponencialmente más rápida que uno tradicional. A diferencia de los bits clásicos, que sólo pueden representar un 0 o un 1, los qubits pueden representar múltiples estados simultáneamente, lo que permite realizar cálculos masivos en paralelo.
Esto se traduce en capacidades millones de veces más rápidas en comparación con las computadoras tradicionales.
Jackson también abordó los desafíos actuales que enfrenta la computación cuántica, señalando que, aunque ya existen prototipos funcionales de estos computadores, aún se está trabajando arduamente para mejorar la calidad de los qubits (unidades básicas de información cuántica) y reducir considerablemente las tasas de errores.
Estos factores técnicos son esenciales para alcanzar una adopción masiva y efectiva de esta tecnología.
“Estamos muy cerca de superar estos desafíos”, aseguró, indicando que esto marcará un hito definitivo en la historia tecnológica moderna.