Colombia realiza la primera cirugía fetal de gastrosquisis intrauterina en LATAM, un avance médico que mejora el pronóstico prenatal y reduce riesgos para los bebés.
En un hito para la medicina fetal, la Clínica General del Norte en Barranquilla (Colombia) realizó con éxito la primera cirugía fetal intrauterina para corregir la gastrosquisis en Latinoamérica.
Este avance marca un punto de inflexión en la atención prenatal, ofreciendo una solución innovadora para tratar esta grave anomalía congénita.
La gastrosquisis: una anomalía peligrosa.
La gastrosquisis es un defecto en la pared abdominal del feto que provoca la salida de los órganos intestinales hacia el exterior del cuerpo. Este defecto se detecta a partir de la semana 12 de gestación y afecta a entre 4 y 7 de cada 10.000 nacimientos vivos.
Sin tratamiento oportuno, puede derivar en complicaciones graves como el síndrome de intestino corto, largas estancias en unidades de cuidados intensivos neonatales y elevados costos de tratamiento que pueden alcanzar los $150.000 dólares en países como Estados Unidos.
El síndrome de intestino corto.
El síndrome de intestino corto es una afección en la que una gran parte del intestino delgado no se desarrolla o se pierde, impidiendo la absorción adecuada de nutrientes.
Los bebés afectados por esta condición dependen de alimentación intravenosa prolongada y, en casos extremos, pueden requerir trasplantes intestinales, lo que aumenta significativamente los riesgos y costos del tratamiento.
Un enfoque innovador para corregir la gastrosquisis.
Hasta ahora, el tratamiento convencional consistía en intervenciones posnatales, las cuales implican un alto riesgo de mortalidad perinatal, que varía entre el 2 % y el 6 %.
Con esta intervención, realizada en Barranquilla, se busca corregir la anomalía antes del nacimiento, lo que reduce drásticamente los riesgos y mejora el pronóstico del bebé.
Al respecto el Dr. Miguel Parra Saavedra, médico perinatólogo y director del equipo de la Clínica General del Norte, asegura:
«Los beneficios son simples de resumir: curar al bebé de esta enfermedad y todas sus complicaciones antes de nacer».
El procedimiento realizado consistió en fetoscopia, una técnica mínimamente invasiva que permite operar dentro del útero sin necesidad de abrir completamente el abdomen de la madre.
Durante la intervención, el equipo médico utilizó un innovador método de miorrelajación de la pared abdominal fetal con toxina botulínica. Este tratamiento permitió relajar los músculos del abdomen del feto, reduciendo la presión interna y minimizando el riesgo de complicaciones postoperatorias. Gracias a este enfoque, se logró optimizar el éxito de la cirugía.
El procedimiento fue realizado por un equipo multidisciplinario liderado por el Dr. Miguel Parra Saavedra, médico perinatólogo y especialista en cirugía fetal.
También participaron el Dr. Cristobal Abello, cirujano pediátrico; el Dr. Juan David Hernández, anestesiólogo; el Dr. Jezid Miranda, perinatólogo y cirujano fetal; y el Dr. Guido Parra, ginecólogo endoscopista.
El Dr. Parra agrega que:
«El pronóstico es excelente con la resolución de la gastrosquisis. Se considera resuelto el problema y puede nacer y evolucionar como cualquier bebé normal».
Este logro sitúa a Colombia y a la Clínica General del Norte como un referente de innovación médica en Latinoamérica.
Además, abre la posibilidad de que este procedimiento sea implementado en otros centros médicos, transformando de manera significativa la historia de la medicina fetal en el país.
La cirugía por fetoscopia está cubierta por el Plan Obligatorio de Salud (POS) en Colombia, lo que facilita el acceso a esta revolución médica. Esto posiciona al país como líder en la atención prenatal de alta complejidad.