La Infraestructura digital enfrenta presiones críticas ante el auge exponencial del cómputo, IA distribuida y el incremento sostenido en demanda energética.
Por tercer año consecutivo, LINKS 2025 se posicionó como un evento clave para analizar los avances tecnológicos más disruptivos a nivel global. Organizado por Liberty Networks, el encuentro reunió a líderes del sector telecomunicaciones y empresarial de América Latina, donde el futurista y experto en innovación Paul D. Roberts expuso sobre la aceleración tecnológica y la urgente necesidad de infraestructuras preparadas para un mundo cada vez más conectado y automatizado.
Aceleración y futuro tecnológico.
Roberts asegura que:
“Estamos viviendo en los tiempos más lentos en los que volveremos a vivir. El cambio es exponencial y no va a desacelerar y eso que estamos viviendo en tiempos menos complejos. Las empresas deben contar con infraestructuras tecnológicas no solo adaptadas al presente, sino diseñadas para un futuro imprevisible”.
Roberts explicó que la próxima década estará marcada por un crecimiento sin precedentes en la capacidad computacional, impulsado por nuevos chips, avances en inteligencia artificial y la expansión de modelos automatizados.
En este contexto, la fibra óptica y las redes 5G serán la columna vertebral de industrias clave como la salud, agricultura, manufactura y educación. Por ello, destaca que:
“La verdadera revolución no está solo en los dispositivos inteligentes, sino en la capacidad de nuestras redes para soportar la inteligencia distribuida del futuro: sensores, datos, edge computing, inteligencia artificial, todo al mismo tiempo. Y eso requiere infraestructura”.
En América Latina, los desafíos son mayores debido a la creciente demanda de conectividad, sumada a problemas estructurales como la fragmentación geográfica, las brechas digitales y la necesidad de eficiencia energética en centros de datos.
Consumo energético y sostenibilidad.
Un tema destacado durante la presentación de Roberts fue el creciente consumo energético de los centros de datos.
Según sus proyecciones: “los centros de datos podrían consumir hasta un 9% de la energía mundial para 2030, frente al 3% actual”.
Paul D. Roberts
Este desafío obliga a las empresas a buscar soluciones innovadoras, desde mejoras en refrigeración hasta experimentos disruptivos como centros de datos en el espacio.
El aumento constante en la demanda de cómputo implica la necesidad de redes más inteligentes, eficientes y sostenibles.
La combinación de fibra óptica y 5G no solo responde a las necesidades actuales, sino que sienta las bases para un ecosistema digital resiliente.