Los niños sin vacuna enfrentan un aumento significativo en infecciones respiratorias; en Bogotá, los casos crecieron un 16 % en el último año, una señal de alerta para la salud infantil.
Ante el incremento de enfermedades respiratorias y la llegada de la temporada de lluvias y frío en Colombia, expertos y autoridades de salud hacen un llamado urgente a reforzar la vacunación escolar como principal herramienta de prevención en la infancia.
Panorama global.
Un informe reciente de UNICEF reveló que en 2023 la cobertura mundial de inmunización infantil se estancó, lo que deja un saldo preocupante: 2,7 millones de niños y niñas más sin vacunar o sin completar su esquema, en comparación con los niveles registrados antes de la pandemia de COVID-19 en 2019.
La situación en Bogotá refleja la gravedad del problema. Hasta el 12 de abril de 2025 se reportaron 595.608 atenciones médicas por Infecciones Respiratorias Agudas (IRA), un aumento del 16 % frente al mismo periodo del año anterior.
Esta cifra representa una alerta para intensificar la vigilancia y cumplimiento de los planes de vacunación infantil.
Hélida Silva, directora de Medical Affairs para América Latina en Siemens Healthineers, comenta:
“La vacunación es una de las medidas más efectivas para evitar enfermedades respiratorias graves. Con los avances en tecnología médica, hoy contamos con diagnósticos más precisos y monitoreo continuo, lo que permite un mejor control de las enfermedades infecciosas en la población infantil”.
El progreso tecnológico ha transformado la forma en que se realiza el seguimiento de la salud infantil. Herramientas como equipos de diagnóstico por imágenes, análisis de laboratorio avanzados y pruebas especializadas permiten identificar enfermedades en etapas tempranas, mejorando las posibilidades de tratamiento oportuno.
Además, el desarrollo de vacunas combinadas busca simplificar los esquemas de inmunización, facilitando su acceso y ampliando la cobertura.
“La investigación y el desarrollo en vacunas han avanzado significativamente, permitiendo que más niños estén protegidos contra enfermedades prevenibles. La clave está en la educación y el acceso a la inmunización, asegurando que cada familia pueda tomar decisiones informadas sobre la salud de sus hijos”
, destaca Hélida.
También se ha fortalecido la integración de tecnologías digitales, como la telemedicina y aplicaciones móviles, que permiten un mejor seguimiento de los esquemas de vacunación y promueven la educación sobre su importancia en las comunidades escolares.
Chequeos médicos clave.
Junto a la vacunación, los especialistas recomiendan realizar chequeos médicos completos que permitan detectar factores de riesgo y mantener un estado de salud óptimo. Algunos exámenes esenciales son:
Hemograma completo: útil para identificar anemia, infecciones y problemas metabólicos que pueden impactar el rendimiento escolar.
Pruebas de alergias y chequeo respiratorio: permiten detectar alergias alimentarias, ambientales o respiratorias que podrían afectar la vida diaria de los niños en el entorno escolar.
Control de crecimiento y peso: evaluar el índice de masa corporal (IMC) y el desarrollo físico ayuda a detectar casos de desnutrición, sobrepeso u obesidad, condiciones que inciden directamente en el bienestar y la energía de los menores.
El mensaje es claro: ante el aumento de enfermedades respiratorias y las condiciones climáticas adversas, la prevención comienza con la vacunación y el acompañamiento médico regular. Garantizar el acceso a estas medidas es clave para proteger la salud infantil en todo el país.