Mayores lideran auge de videollamadas en Colombia

¿Y si el mayor mito sobre la vejez digital en Colombia estuviera equivocado?
Los adultos mayores ya representan una cuarta parte de algunas atenciones por videollamada en el país.
Contra el prejuicio de que la edad es una barrera tecnológica, millones de adultos mayores en Colombia están incorporando la videollamada como un canal habitual para realizar trámites de salud, financieros y de servicios públicos.
Lejos de rechazar lo digital, este segmento ya representa el 25% de atenciones remotas en ciertas operaciones, según datos operativos del sector.
El fenómeno ocurre en un contexto demográfico claro. De acuerdo con el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), en 2025 cerca de 7,7 millones de colombianos tienen 60 años o más, lo que equivale al 14,6% de la población.
Para 2030, esa proporción se acercará al 17,5%. Este grupo, cada vez más numeroso, está transformando silenciosamente la manera en que interactúa con empresas de sectores como salud, financiero, cajas de compensación y servicios públicos.
Crecimiento en videollamadas.
En la operación de ZeroQ, plataforma especializada en gestión de atención presencial, remota e híbrida, uno de los hallazgos recientes ha sido el crecimiento sostenido del uso de videollamadas entre personas mayores.
Xania Pantoja De Prada, vocera de ZeroQ, señala:
“Nos ha sorprendido ver cómo muchos usuarios mayores no sólo aceptan la videollamada, sino que la prefieren para ciertos trámites, especialmente cuando evita desplazamientos largos o filas presenciales”.
Según la compañía, en algunas operaciones el uso de videollamada en este segmento ha crecido 62% en los últimos dos años.
Punto de inflexión digital.
La pandemia marcó un punto de inflexión. Plataformas como WhatsApp y Zoom dejaron de percibirse como herramientas complejas y se integraron a la vida cotidiana.
Para muchos adultos mayores, el aprendizaje digital respondió a una necesidad concreta: acceder a servicios de salud, resolver trámites financieros o recibir orientación sin salir de casa.
En algunos casos, esto permitió reducir desplazamientos y tiempos de atención hasta en 87%.
En sectores como salud y servicios sociales, una proporción relevante de personas mayores ya utiliza la videollamada para agendamiento, validación de información, orientación administrativa y seguimiento de procesos, según la experiencia operativa de la empresa.
El reto es diseño.
La evidencia apunta a un cambio de enfoque: el principal desafío no es la edad del usuario, sino el diseño del modelo de atención. Plataformas poco intuitivas, instrucciones confusas o la falta de acompañamiento inicial siguen siendo las principales barreras. Especialistas de la compañía enfatizan:
“Cuando la videollamada se integra a un flujo claro, con apoyo previo y posibilidad de escalar a atención humana cuando se requiere, los adultos mayores responden muy bien. El problema aparece cuando se intenta imponer tecnología sin rediseñar el proceso”.
Afirman igualmente que “las operaciones que ajustan sus flujos reportan mejoras en satisfacción y eficiencia”.
El avance de la videollamada entre adultos mayores se consolida así como una señal estratégica para las empresas. En una Colombia que podría tener entre 9,5 y 9,7 millones de personas mayores en los próximos años, los modelos híbridos bien diseñados y basados en evidencia operativa se perfilan no solo como una respuesta tecnológica, sino como una adaptación necesaria a la nueva realidad demográfica del país.
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