El transporte refrigerado busca mayor visibilidad sobre sus cargas

El transporte refrigerado enfrenta una mayor necesidad de demostrar qué ocurrió con una carga durante su recorrido y bajo qué condiciones. Las herramientas de trazabilidad y monitoreo permiten registrar datos sobre temperatura, ubicación, tiempos de tránsito y otros eventos de la operación.
En las cadenas de suministro de productos frescos, el monitoreo de temperatura y el acceso a información sobre la vida útil y calidad de los productos figuran entre las principales prioridades de los líderes logísticos.
De acuerdo con la International Fresh Produce Association (IFPA), 58% identifica el monitoreo de la temperatura como un área de interés y 54% señala el acceso a información integral sobre la vida útil y calidad a lo largo de la cadena.
La trazabilidad en el transporte refrigerado permite registrar las condiciones bajo las cuales se traslada una mercancía y generar información verificable sobre cada etapa del recorrido. Esta capacidad también permite respaldar responsabilidades cuando ocurre una incidencia en operaciones donde participan fabricantes, operadores logísticos, distribuidores y clientes finales.
Los registros permiten documentar las condiciones de la carga.
Más allá de variables como temperatura y humedad, los sistemas de trazabilidad y monitoreo generan evidencia sobre las condiciones en que se transportó una carga. Estos registros facilitan demostrar el cumplimiento de estándares y fortalecen la transparencia entre los distintos actores de la cadena de suministro.
La falta de visibilidad en tiempo real continúa siendo uno de los retos para las cadenas de suministro, porque limita la capacidad de anticipar problemas, responder ante incidentes y tomar decisiones informadas. Esta situación puede traducirse en pérdidas económicas, desperdicio de productos y afectaciones en las relaciones con clientes y socios comerciales.
En la práctica, registrar información durante todo el trayecto permite conocer qué ocurrió, cuándo y bajo qué condiciones con una carga, lo que facilita la gestión de incidencias y la validación de los procesos establecidos.
José Carlos Gómez, director de Ventas LAR Norte de Thermo King: “Cuando existe trazabilidad completa de las condiciones en que se transporta la carga, como temperatura, humedad, tiempos de tránsito y ubicación de la mercancía; resulta más sencillo investigar incidentes, identificar causas raíz y establecer medidas preventivas para evitar que los problemas se repitan”.
La trazabilidad convierte los registros en información para decisiones.
Sectores como alimentos, salud, farmacéutica, biotecnología y comercio minorista dependen cada vez más de información verificable para garantizar la calidad de los productos, reducir riesgos y generar confianza entre los participantes de la cadena de suministro.
La trazabilidad también se ha convertido en una fuente de datos para la toma de decisiones. Los registros sobre ubicación, tiempos de tránsito, condiciones de transporte e incidencias forman parte del historial que acompaña al producto y permiten documentar cómo fue gestionado durante la operación logística.
Mediante soluciones telemáticas y monitoreo en tiempo real, las organizaciones pueden mantener la visibilidad sobre la carga, supervisar variables críticas, documentar eventos conforme ocurren y disponer de información para optimizar las flotas y proteger las mercancías. Thermo King señala que cuenta con una plataforma de Tracking para monitorear y controlar las mercancías de sus clientes en LATAM.
José Carlos Gómez, director de Ventas LAR Norte de Thermo King: “La trazabilidad aporta confianza respaldada por datos objetivos. Registros relacionados con la ubicación de una mercancía, los tiempos de tránsito, las condiciones de transporte o cualquier incidencia ocurrida durante el trayecto forman parte del historial que acompaña al producto y permiten demostrar cómo fue gestionado a lo largo de la operación logística”.
La implementación requiere definir variables y protocolos.
El valor de estas tecnologías también está relacionado con la capacidad de transformar los datos recopilados en inteligencia práctica para apoyar decisiones e identificar oportunidades de mejora en la cadena de frío. Gómez señala que esta información puede facilitar el cumplimiento de requisitos regulatorios, contribuir a proteger la reputación corporativa y apoyar objetivos de sustentabilidad mediante una mejor conservación de los productos y una reducción del desperdicio.
Para implementar un sistema de trazabilidad, el primer paso es definir las variables que deben monitorearse durante toda la operación. Además de la temperatura, se consideran la ubicación de la unidad, los tiempos de tránsito, las aperturas de puertas y cualquier evento que pueda comprometer la integridad de la carga.
El acceso de los distintos actores a los datos recopilados constituye otro aspecto de la implementación. También resulta necesario establecer protocolos para gestionar y conservar los registros generados durante el transporte, ya que un historial documentado puede servir para identificar oportunidades de mejora continua en los procesos operativos.
Con una mayor presión por demostrar la integridad de los productos durante su traslado, la trazabilidad y el monitoreo en tiempo real tienen una presencia creciente en la gestión de las operaciones refrigeradas. Respaldar con datos el estado de una carga durante todo su trayecto permite fortalecer la confianza, reducir riesgos y mantener la competitividad en el sector.
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