Transporte de carga acelera transición hacia vehículos eléctricos

La discusión sobre movilidad eléctrica en carga se está desplazando hacia la continuidad operativa.
Los vehículos eléctricos ganan relevancia en flotas por menores costos operativos y menos mantenimientos.
En el transporte de carga, la eficiencia operativa empieza a ganar peso en las decisiones de inversión de las flotas. Un análisis de Consumer Reports publicado en 2025 señala que los vehículos eléctricos pueden representar menores costos operativos y de mantenimiento frente a tecnologías de combustión, debido a su menor complejidad mecánica y a la reducción de intervenciones técnicas no programadas.
La reducción de componentes como sistemas de escape, cajas de cambios tradicionales y diversos sistemas de lubricación disminuye los puntos de falla y reduce la frecuencia de ingreso a taller, un factor que impacta directamente la continuidad operativa de los vehículos.
Rentabilidad y operación.
Esto supone un cambio en la forma en que las flotas evalúan su rentabilidad. Más allá del costo del combustible, el foco empieza a concentrarse en el tiempo efectivo de operación y en la reducción de fallas mecánicas y paradas no programadas.
En Colombia, Farizon, marca especializada en vehículos eléctricos de carga y respaldada por Geely Holding Group y Grupo Vardí, está enfocando su estrategia en segmentos donde la disponibilidad operativa es determinante, especialmente en operaciones de última milla y distribución urbana.
En este tipo de operaciones, cada parada no programada implica costos técnicos, retrasos y menor productividad para las flotas.
Costo total de operación.
Felipe Negret Hidalgo, gerente de marca de Farizon Colombia, asegura:
“En el transporte de carga, el activo más importante no solo es el vehículo, sino el tiempo que permanece operando. La movilidad eléctrica cambia esa ecuación: reduce las intervenciones mecánicas y permite que las unidades estén más tiempo en la vía, que es donde realmente generan valor”.
De acuerdo con el informe Global EV Outlook 2025 de la Agencia Internacional de Energía, las decisiones de inversión en transporte de carga están cada vez más ligadas al costo total de operación (TCO), indicador en el que la disponibilidad del vehículo y los costos de mantenimiento tienen un peso creciente para la rentabilidad de las flotas. Negret detalla además que:
“Cuando se analiza ese costo total, el mantenimiento y la disponibilidad de la unidad juegan un papel determinante. En ese sentido, la movilidad eléctrica ofrece una ventaja clara al reducir la complejidad mecánica y, con ello, la necesidad de intervenciones en taller, lo que se traduce en mayor tiempo en operación”.
Según la IEA, los vehículos eléctricos comienzan a ganar relevancia en transporte de carga al presentar menores costos operativos totales frente a tecnologías de combustión, impulsados por una mayor eficiencia energética y menores requerimientos de mantenimiento.
Movilidad eléctrica en carga.
Bajo esta lógica, la electrificación del transporte de carga empieza a consolidarse como una decisión operativa más allá del componente ambiental. La prioridad para las flotas se concentra cada vez más en asegurar continuidad, eficiencia y menor dependencia de mantenimientos correctivos.
Farizon incorpora este enfoque a través de soluciones de movilidad eléctrica productiva que integran vehículo, soporte y gestión operativa para flotas, alineadas con las necesidades del transporte de carga en Colombia.
La conversación sobre movilidad eléctrica en carga comienza a desplazarse desde el impacto ambiental hacia la eficiencia operativa, en un contexto donde el tiempo en circulación de los vehículos adquiere mayor relevancia para la productividad de las flotas.
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