Pymes redefinen el uso de las tarjetas empresariales

El avance de los pagos digitales permite a las empresas contar con mayor trazabilidad sobre sus operaciones y utilizar esa información para apoyar la toma de decisiones financieras.

 


Las tarjetas empresariales están ampliando su papel dentro de las pymes al incorporar herramientas para el análisis financiero y la gestión del gasto.

Su uso permite a las empresas transformar la información de sus pagos en insumos para planificar, controlar costos y tomar decisiones financieras.


Las tarjetas empresariales están evolucionando de instrumentos de pago a herramientas para la gestión financiera, al ofrecer información que permite a las pequeñas y medianas empresas analizar sus gastos y apoyar la toma de decisiones.

En Colombia, donde muchas pymes aún enfrentan limitaciones para acceder a productos de crédito y fortalecer su operación financiera, estas soluciones comienzan a desempeñar un papel más amplio en la administración del negocio.

Las tarjetas empresariales pueden aportar información para mejorar el control del gasto, la planeación financiera y la toma de decisiones en las pymes.

Acceso a herramientas financieras.

De acuerdo con el Reporte de Inclusión Financiera 2024, el acceso a productos financieros por parte de las personas jurídicas alcanzó el 72,5%, mientras que el acceso a productos de crédito vigente llegó al 26,7%.

Estas cifras reflejan que, aunque una parte importante de las empresas mantiene vínculos con el sistema financiero, persisten desafíos para acceder a herramientas que apoyen la financiación y la gestión cotidiana.

»Las pymes no necesitan únicamente más medios de pago; necesitan herramientas que les permitan entender mejor su operación. Cada transacción puede revelar información valiosa sobre cómo se está usando el dinero, dónde hay oportunidades de ahorro y qué decisiones pueden tomarse con mayor claridad. Desde Kapital vemos que las tarjetas empresariales tienen el potencial de convertirse en una fuente de inteligencia financiera para las empresas».

afirmó Viviana Acuña, country manager de Kapital en Colombia.

Tres factores que impulsan este cambio.

1) Ayudan a entender el mapa real del gasto.

El registro organizado de los pagos facilita identificar en qué categorías se concentra el gasto, detectar consumos recurrentes, desviaciones presupuestales y oportunidades de ahorro que pueden pasar desapercibidas cuando la operación depende de efectivo, transferencias aisladas o comprobantes dispersos.

2) Conectan la operación diaria con la planeación financiera.

El análisis de montos, frecuencia, categorías y responsables de cada compra permite anticipar necesidades de caja, proyectar pagos, organizar presupuestos y tomar decisiones con información más oportuna sobre el comportamiento financiero del negocio.

3) Fortalecen el control y la toma de decisiones.

Las tarjetas empresariales permiten establecer límites de gasto, responsables y usos específicos, mejorando la trazabilidad de las operaciones y facilitando decisiones relacionadas con presupuestos, negociación con proveedores y asignación de recursos.

Pagos digitales y análisis.

El avance de estas herramientas también acompaña el crecimiento de los pagos digitales. El Banco de la República ha señalado que instrumentos como tarjetas, transferencias y cheques generan un registro de las operaciones, lo que favorece la trazabilidad y el análisis financiero frente al uso del efectivo.

En la práctica, las tarjetas empresariales permiten convertir la información de los pagos en datos que apoyan el control financiero, la planificación presupuestal y la toma de decisiones dentro de las pymes.

A medida que las empresas crecen y aumenta la complejidad de sus operaciones, disponer de herramientas que integren pagos y datos puede contribuir a mejorar la organización financiera, reducir procesos administrativos y facilitar la elaboración de reportes para la gestión del negocio.


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